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La muerte súbita en Tarija es frecuente por embolias y derrames cerebrales

Estaba hospitalizada y en estado de coma tras haber sufrido una embolia. Su esposo y sus tres hijos comenzaban a temer lo peor. Todo comenzó hacía dos meses atrás, eran poco más de las cuatro de la tarde cuando tocaron el timbre de la vivienda particular de  Juana de 54 años de edad, ella tenía invitados a tomar el té por lo que a toda prisa se fue a abrir la puerta pensando en recibir a uno más de sus convidados a tertuliar, pero lo que recibió fue una notificación judicial para su marido.

Dos de sus invitadas notaron que Juana demoraba demasiado en regresar y cuando al final decidieron salir a buscarla la encontraron inconsciente en el piso con la notificación en su mano, tardó un año en recuperarse.

Se recuperó lentamente de la embolia que le dejó secuelas, la lesión en su cerebro le causó un déficit intelectual a su atención y su memoria, sus hijos y su esposo felices de que estuviera viva tuvieron que sobrellevar el hecho de que todos los recuerdos se le hayan perdido; y es que esa vida de detalles y sucesos familiares había desaparecido, debían conocerla en su nueva forma de ser y actuar.
La salud es el bien más preciado sin embargo nadie la tiene garantizada, son pocas las personas que aseguran tener un buen control con chequeo médico anual y más los que admiten que ante cualquier malestar, dolor de cabeza o de estómago, acuden a la farmacia más cercana.

Ataques cerebrales

Si bien en Tarija no existen datos sobre la cantidad de personas que hayan sufrido embolia y derrame cerebral, se conoce sobre la incidencia de accidentes vasculares de tipo embólico sobre todo porque prevalecen los pacientes chagásicos.

El chagas al ser una dolencia  que ataca al corazón va formando además trombos (coágulos al interior del vaso sanguíneo) que van a tapar las diferentes arterias del cerebro, de ahí el mayor riesgo de que estos pacientes puedan sufrir embolia.

El neurocirujano, Marcelo Zenteno, aclaró que personas de la tercera edad  tiene también mayor riesgo de sufrir embolia, en tanto los accidentes hemorrágicos que con frecuencia se dan por presión alta o por alguna malformación congénita pueden ocurrirle a personas más  jóvenes, ejemplo de ello es un paciente de escasos tres años de edad que se encuentra internado en el hospital con este lamentable diagnóstico en su salud.

“Dependiendo de la zona afectada en el cerebro el paciente puede quedar con déficit motor, sensitivo o de palabra, quedan secuelas hasta con déficit atencionales, intelectual y con trastorno de memoria”, aclaró el neurocirujano.

“Vencí el derrame y el coma”

Agosto de 1985 fue una fecha que marcó la vida de Betty, su convivencia con dolores de cabeza frecuentes comenzaba a volverse insoportable, una mañana al despertar notó que no podía ver bien con el ojo izquierdo por lo que decidió ir al oftalmólogo, médico que la transfirió al neurocirujano de inmediato.

En consulta se le hizo la tomografía y se vio un sangrado en el lado izquierdo de su cerebro. “No sé porque me pasó, no tuve golpes ni disgustos, el dolor de cabeza era terrible”, comenta Betty, quien fue intervenida quirúrgicamente.

Después de su operación quedó en estado de coma por un mes, cuando recuperó la conciencia tenía amnesia, después de seis meses desde su operación recién pudo recordar a sus hijos. La recuperación fue lenta pero esta mujer logró vencer toda adversidad para seguir adelante ya que después de un año y más de su operación pudo volver a trabajar como enfermera, labor a la que dedicó 37 años de su vida.

“Quedé tan inestable que incluso no podía caminar, aún rameo de mi pie izquierdo pero mi estado de salud es bueno, hago mis controles periódicamente y puedo trabajar”, aspectos importantes que destaca la enfermera que pudo volver a su vida normal.

Recomendó tomar todas las precauciones posibles entre ellas no automedicarse y acudir al médico en caso de tener dolores de cabeza fuertes, pues no es normal sufrir de estas molestias, además en caso de que los niños reciban un golpe fuerte en la cabeza con hematoma dijo que es necesario buscar ayuda médica pues el ignorar esto podría a la larga “motivar un derrame o convulsiones”.

Muerte súbita cardíaca

La muerte súbita cardíaca es una forma de muerte natural debida a causas cardíacas, inesperada en el tiempo y en su forma de presentación, que viene precedida por la pérdida brusca de conciencia dentro de, como máximo, la hora que sigue al inicio de los síntomas, en un individuo con una cardiopatía de base conocida o desconocida.

Se han propuesto otros límites de tiempo de 2, 6 y 24 horas para circunstancias específicas como la muerte sin testigos. Hay que tener en cuenta que la muerte súbita cardíaca puede recuperarse mediante las maniobras de resucitación cardiopulmonar adecuada y, por tanto, puede ser recidivante.

Algunos mitos

Se suele pensar que si una persona se baña con agua fría puede provocarse una embolia, también una fuerte emoción podría causarla y que cuando te da el aire puede causarte hasta la muerte.

La mayoría de lo que se dice con respecto a las embolias y derrames cerebrales son mitos pues el bañarse con agua fría no repercute en estas dolencias aunque tal vez si pueda ocasionar una parálisis facial que tiene que ver más con un nervio propenso a un virus y que se puede activar por un cambio brusco de temperatura deformando y paralizando el rostro.

En el caso de un derrame cerebral o accidente hemorrágico un 60 por ciento muere antes de llegar al hospital, a esto se le llama “muerte súbita” explicó el neurocirujano, Marcelo Zenteno.

Especificó de manera sencilla la diferencia entre un derrame cerebral y una embolia que resulta bastante simple, en la primera sucede que un vaso sanguíneo se rompe vaciando el contenido al cerebro y en el otro caso se tapa una arteria bloqueando que llegue sangre a un determinado espacio cerebral.

El especialista asegura que los síntomas son muy parecidos ya que como actúan en el cerebro son prácticamente los mismos con pequeñas variantes en la hemorragia y con signos meníngeos (rigidez en la nuca) que en la trombosis o embolia no se presentan.

“En los pacientes cardiópatas se pueden prevenir estas afecciones a nivel cerebro con  medicamentos para evitar que la sangre forme coágulos y en los hemorrágicos por presión arterial alta hay que usar medicamentos para evitar que ésta suba. En el tema de algunos niños y jóvenes se debe hacer el estudio para determinar las causas”, explicó el neurocirujano tarijeño.

El especialista recomendó para prevenir evitar la ingesta de grasas en la sangre con dietas equilibradas ricas en vegetales y frutas más que en carnes rojas y frituras. “Una persona que fuma y consume alcohol se predispone a este tipo de enfermedades”, manifestó.

El valioso regalo de la salud hay que saber preservarlo, si usted es una persona que tiene presión alta y además es propensa a enfadarse con facilidad hay que tener mucho cuidado. Con las rabietas podría tener un derrame o embolia, lo propio si sufre dolor de cabeza ya que no es normal, menos si es con frecuencia. De tal manera es importante estar atentos a nuestros propios síntomas. “Es lo mejor que podemos hacer para cuidarnos y es que la salud la debemos atesorar”, dijo.

El País

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