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Argentina contiene respiro pero crisis rebalsa y quiebra comercios de Yacuiba y Bermejo

En medio de una gran incertidumbre sobre sus finanzas que golpea a los mercados emergentes, Argentina flexibilizó levemente el “cepo” cambiario al limitar la compra de divisas a dos mil dólares mensuales o el equivalente a 20 por ciento de los ingresos. 

El jefe del Gabinete Jorge Capitanich dijo: “Podrán comprar hasta dos mil dólares mensuales todos los trabajadores, monotributistas (profesionales) y autónomos (empresarios pequeños) con ingresos declarados ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP)”.

El miércoles pasado el peso sufrió la mayor devaluación en 12 años respecto al dólar oficial. La presidenta, Cristina Fernández, tras 34 días de ausencia en actos públicos, pronunció esa noche en la Casa Rosada tres discursos con un total de cinco mil palabras. Y ninguna de ellas fue “devaluación”.
Pero la crisis rebalsa al lado boliviano y la palabra “devaluación”  se pronuncia más de 100 veces al día y en tono preocupado, y hasta molesto. “La devaluación del peso nos ha traído la quiebra, ya no vendemos nada porque todo está barato allá al frente”, asegura Ramiro Farfán, comerciante boliviano que vende galletas, jugos y sodas en San José de Pocitos.

Y es que ha quedado demostrado que la crisis argentina no es un fenómeno económico que termina cuando comienza la bandera boliviana en el Puente Internacional, ésta se siente potentemente en los comerciantes bolivianos de San José de Pocitos, Yacuiba y Bermejo; ya que fueron éstos los que se quedaron con sus productos que ahora están vencidos y los que también “de vendedores pasaron a ser compradores” y ahora están en la quiebra.

Más de 200 comercios se cerraron por una diferencia de entre 10 a 20 bolivianos en la mayoría de los productos grandes o mercancías por docena. En la actualidad ya nadie compra del lado boliviano, más aún, el estar cerca de la frontera abre la posibilidad de adquirir productos a menor precio en Salvador Maza (frontera con Yacuiba) y Aguas Blancas (frontera con Bermejo).

De esta manera, la depreciación es el motor de la “fiebre” comercial de productos, alentada por las compras de lugareños y compradores bolivianos, quienes van a la frontera para adquirir productos argentinos.

“Ahora nos vienen a ofrecer productos a nosotros”, asegura sorprendida y en tono sarcástico, Mariana Cavero, comerciante de Bermejo. La misma nos cuenta que hay gran interés de los argentinos por cambiar sus pesos en dólares, por lo que la moneda internacional ha desaparecido en la frontera.

La situación en Bermejo
Pero esta situación no es sólo palpable en la ciudad fronteriza de Yacuiba, sino también en Bermejo, donde el comercio es motor de la economía en esa región, en especial en productos textiles hechos en Bolivia.
En este sentido, Osvaldo Martínez, secretario ejecutivo de la Federación de Gremiales de Bermejo, mostró su preocupación, ya que en esta frontera el impacto económico ha sido fuerte, lo que incluso derivó en una pérdida del ochenta por ciento del sector comercial.
Vale decir que de diez prendas de vestir que un gremialista de Bermejo vendía en 2012, ahora tan sólo vende dos, lo que actualmente le significa grandes pérdidas en su inversión. Pero según Martínez, este fenómeno económico no sólo perjudica al sector gremial, sino también al sector turístico que depende de restaurantes, hoteles, transporte y otros que se inyectan económicamente del movimiento monetario extranjero.
 
El porqué de la desaparición del dólar

Meses atrás, en otra intervención, la presidenta argentina, advertía: “Los que pretendan ganar plata a costa de una devaluación que tenga que pagar el pueblo van a tener que esperar a otro Gobierno”. Sin embargo, la depreciación de la moneda continuó batiendo récords en los días posteriores y se vio necesaria la presencia del dólar para frenar el fenómeno. Pero ahora todos los argentinos quieren cambiar sus pesos a dólares.

En otra acción para frenar el conflicto, el Banco Central de Argentina tuvo que echar mano de sus reservas para poner un alto a la depreciación y dejarla en ocho pesos por dólar oficial. Ahora, todas las operaciones deberán ser autorizadas por la AFIP mediante un trámite a través de su portal web, como rigió en 2011 durante un breve período hasta que el Gobierno prohibió por completo la venta de dólares para ahorro.

Esta medida significa que, por ejemplo, un trabajador que gana 10 mil pesos sólo podrá comprar 250 dólares mensuales para tenencia o ahorro. No podrán adquirir divisas en bancos y casas de cambio quienes declaren ingresos mensuales menores a siete mil 200 pesos y tampoco las empresas o  grandes inversionistas.

Este es el motivo fundamental por el que los argentinos terminaron con los dólares en la frontera y están buscando cambiar desesperadamente sus pesos en el lado boliviano. “La restricción del dólar y la inestabilidad cambiaria que se presentan en territorio argentino debilitaron la oferta; al extremo, que desapareció desde hace dos semanas”, indicaron en la casa de cambio San Luis, que opera en San José de Pocitos.

En criterio de Luis Reynaga, gerente propietario de la Casa de Cambios San Luis S.R.L, en la plaza informal o mercado negro el dólar se cambió el jueves entre 12,35 y 12,40 pesos, mientras que el oficial llegó a 9,62 pesos.

Pero más allá de esto, la crisis argentina ha tomado tal posicionamiento que hasta posee un lenguaje propio que incluye términos como “dólar blue”, “arbolitos”, “cuevas” y cueveros”, personajes de un mercado negro emergente que también operan en el lado boliviano al servicio de los argentinos.

LOS PRECIOS Y LOS PRODUCTOS EN SALVADOR MAZZA

La “fiebre” comercial es tan fuerte que el 70 por ciento  de las tiendas que comercializan al por mayor productos alimenticios en Salvador Mazza quedaron vacíos por la alta demanda de comerciantes bolivianos.

Hace cuatro días una caja de jugo Ades de 12 unidades costaba Bs 65, ayer bajó a 60; la media docena de vinos Viñas de Balbo se cotiza en Bs 75 (antes 80); las 24 unidades de picadillo están en Bs 25 y 30 (antes 35); la docena de duraznos La Colina fluctúa entre Bs 110 y 120 (antes 125); el vino Toro Viejo bajó a Bs 35 las seis unidades (antes 45) y la harina está en Bs 100 (antes 110).

LOS ÚLTIMOS HECHOS EN ARGENTINA

-Argentina autoriza comprar dólares: En las primeras 48 horas de autorización a los particulares a adquirir moneda extranjera para el ahorro, los argentinos realizaron 200.000 solicitudes de compra de dólares.

- Argentina pacta precios con aumento de hasta 7,5%: El gobierno argentino autorizó a las compañías de electrodomésticos que den marcha atrás con los aumentos que aplicaron después de la devaluación, pero les autorizó a incrementos de entre el 5% y el 7,5% con respecto a los que tenían el 1° de enero.

-La crisis argentina aumenta la actividad de empresa española: La crisis argentina parece haber beneficiado a la multinacional española Global Exchange, especializada en el cambio de moneda. Con siete oficinas en el territorio, la compañía es líder en intercambio de moneda en el país austral en cuanto a número de sucursales y ha visto como el reciente hundimiento de la cotización del peso argentino y la autorización de comprar divisas extranjeras han mejorado las perspectivas para crecer al otro lado del océano.

GLOSARIO BÁSICO DE LA CRISIS ARGENTINA

Cepo al dólar. El 28 de octubre de 2011, tras ganar por segunda vez las elecciones presidenciales, Cristina Fernández, implantó de forma paulatina restricciones a la compra de dólares y a esta restricción los medios terminaron llamándole cepo.

Dólar blue. Es la forma políticamente correcta de evitar la palabra negro. En realidad hace referencia al dólar paralelo, al que se vende y se compra en el mercado ilegal. A medida que el Gobierno fue restringiendo el acceso al dólar oficial el blue aumentaba su valor.

Arbolitos. Así se les llama a las personas que compran y venden dólares blue en plena calle. El nombre deriva del color de la divisa. Suelen situarse en la céntrica calle Florida de Buenos Aires y sus inmediaciones, donde proliferan los turistas cargados de divisas.

Cuevas. Son los lugares donde se compran y vende el dólar negro. Las hay de todo tipo: algunas son trastiendas de pequeños comercios y otras operan en los lujosos pisos superiores de agencias de viajes. Cada cierto tiempo, cuando el dólar paralelo se dispara de forma escandalosa, el Gobierno hace una batida en algunas cuevas.

La inflación. Es la madre del cordero, el tabú de la economía argentina. Los economistas de los partidos opositores insisten en que mientras que el Gobierno no aborde un conjunto de medidas para frenar la escalada de los precios, todo lo que haga será poner parches.

El País

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