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Un tarijeño representará a Bolivia en las Olimpiadas Mundiales de física

Adrián Sierra Martínez es  el joven bachiller que este año representará a Bolivia en las Olimpiadas de Física que se llevarán a cabo en Kazajstán y que ya van por su versión número 45.

“Llegar a esta competencia es la máxima aspiración que puede tener un estudiante luego de lograr participar y destacar en las olimpiadas departamentales y posteriormente nacionales, y a ello se llega con no poco esfuerzo”, explica Luis Ortega, el profesor guía de Adrián Sierra en su preparación para el certamen.
Un tarijeño representará a Bolivia en las Olimpiadas Mundiales de física

Adrián Sierra participó en 2013 en las Olimpiadas Plurinacionales y obtuvo el segundo lugar,  luego de recibir la mención honrosa a nivel departamental. Las competencias continuaron y se quedó entre los 10 preseleccionados, hasta lograr el mejor puntaje que lo habilitó para representar a Bolivia en Kazajstán.

La pasión de Adrián por la física comenzó a los 11años, cuando su profesor Clider Gareca, quien era su profesor por entonces lo inició en el estudio de la Astrofísica y posteriormente de la Física. Desde entonces,  Adrián asiste todos los sábados a las clases excepcionales de estas asignaturas en su escuela de toda la vida, el Colegio Hermano Felipe Palazón. La convocatoria está abierta a todos los alumnos del colegio pero son algunos los que, como sucedió con Adrián, se entusiasman primero y luego se apasionan con esta disciplina.

Ese año clasificó para asistir a las Olimpiadas de Física en Cobija- cuenta su madre, Jenny Martínez -, pero el evento debía realizarse  inmediatamente luego de la masacre de Porvenir en Pando. “Los padres decidimos que los niños no irían y sólo se autorizó el viaje a los estudiantes de secundaria, aquella vez Adrián lloró desconsoladamente porque realmente quería ir”.

Las cualidades fundamentales de Adrián son la perseverancia y la responsabilidad, y a ellas les debe el haber logrado calificar para esta competencia que es la máxima aspiración para cualquier estudiante destacado en las ciencias exactas. Así lo destacan sus maestros y también su madre quien lo recuerda desde muy pequeño como un niño serio, algo tímido pero al  mismo tiempo tierno y cariñoso.

Sus inicios en la escuela no fueron fáciles, según cuenta su madre. “Cuando le tocaba la primera sección le costó adaptarse porque era callado. Yo no quise presionarlo por lo que no lo obligué  y lo llevé al año siguiente a la segunda sección”.

Debido a estas dificultades en la adaptación, la madre de Adrián fue muy cuidadosa con  su ingreso a primero básico por  lo que el primer día de clases lo llevó y estuvo pendiente de la salida y ansiosa por saber cómo le había ido en su primer día.

Ese día, a los seis años,  Adrián asumió la responsabilidad de sus estudios para siempre. “No mamá- me dijo- no quiero que me  lleves al colegio, yo iré y volveré solo en el bus del colegio”. Desde entonces, Adrián ha respondido solo a todos los desafíos escolares. “Como toda mamá yo me preocupaba por su tareas y también le pedí que me muestre sus cuadernos, a ver qué tarea tenía para ayudarle y otra vez me dijo: No, es mi tarea, si necesito tu ayuda te avisaré”.

Adrián considera que su tenacidad y perseverancia se las debe a sus padres, quienes le inculcaron desde muy pequeño que todo esfuerzo y logro era suyo y para él, no para satisfacción de ellos.

Para sus profesores, Adrián es ante todo una persona perseverante, una persona que cuando se propone y entusiasma con alguna tarea asume los desafíos con mucha responsabilidad.

Evelyn Goitia, su maestra de primero básico recuerda  que Adrián siempre fue un niño muy serio y que en una ocasión Adrián no pudo copiar la tarea para la casa y se puso tan mal por no poder cumplir que sus padres tuvieron que venir al colegio para solucionar el problema. Al mismo tiempo, Adrián era un niño muy solidario y leal con sus compañeros.

En Adrián confluyen además de la tenacidad, un muy buen razonamiento lógico que equilibra con su inclinación artística por la guitarra.

“El haberme inclinado por la física y luego la guitarra me han ayudado mucho a convertirme en un mejor estudiante, la guitarra me ha complementado y dado como un respiro, ambas disciplinas me han ayudado mucho  como ser humano”.

Según cuenta su madre, en algún momento ha pensado estudiar guitarra profesionalmente  y le ha pedido su opinión. ¿Qué pensarías si yo decidiera estudiar guitarra clásica? Claro que yo le dije que lo apoyaría porque quiero que haga lo que lo haga sentir bien.

Por ahora, la guitarra de Adrián está relegada a un segundo plano mientras se realizan las olimpiadas y Adrián retoma el curso normal de su vida.

La preparación es ardua, explica su madre,  ya que desde el año pasado Adrián le dedica por lo menos 4 horas diarias al estudio de la Física.

Consultado sobre sus expectativas en relación a esta olimpiada, asegura que lo que quiere es dar lo mejor de sí y lograr el mejor puntaje posible. “Lo que no me gustaría es no dar lo mejor de mí”, dice y aclara que la Física le ha permitido lograr la disciplina y organización necesarias para desarrollar su potencial.

Adrián aún no ha decidido qué estudiará, en su mente, por ahora, sólo hay espacio para la Física, luego de las olimpiadas pensará que carrera seguir.

El Nacional

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