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La identidad chapaca en la religiosidad profunda y sencilla de la fiesta de Chaguaya

“¡Oh Virgen de Chaguaya! Con cuantas ansias he deseado llegar a tus plantas para entregarte mi vida, llena de penas y trabajos; (…) con cuanta dicha hoy ante tu trono de amor y misericordia te entrego mi corazón”, ésta es una de la oraciones que rezan los fieles al llegar al santuario de Chaguaya, una festividad que en Tarija se celebra con profunda fe y devoción y sin nada de bailes a diferencia de otras festividades religiosas a nivel nacional.
La identidad chapaca en la religiosidad profunda y sencilla de la fiesta de Chaguaya


La Virgen de Chaguaya es una advocación de la Virgen María que se venera en la población de Chaguaya, ubicada a 60 kilómetros al suroeste de la ciudad de Tarija. Su fiesta se celebra el 15 de agosto, fiesta de la Asunción de María. En Tarija y en su área de influencia tal advocación de la Virgen María suele ser llamada con mucho cariño y respeto: “La Mamita de Tarija”.

Para escritores, religiosos y fieles tarijeños ésta es una fiesta religiosa que marca la característica del ser tarijeño. El chapaco es respetuoso, sumamente religioso y sobre todo en el campo es una persona muy sencilla, dedicada al saludo y al trato al semejante. No se introduce sin permiso a una propiedad ajena, son serios en una parte y con un gran sentido del humor reflejado en las coplas.

Para el historiador y escritor René Aguilera Fierro, el tarijeño se entrega a la religión con una profunda devoción y cree que con aquella actitud el espíritu se eleva más. Cuenta que hubo un tiempo en el que se trató de incluir bailes a la fiesta de la Virgen de Chaguaya pero esto fue rechazado debido a la profunda religiosidad tarijeña, misma que censura el consumo de alcohol y los bailes en este tipo de rituales.

Sobre el tema, la máxima autoridad de la iglesia católica en Tarija Javier del Río Sendino explicó que estas fiestas religiosas configuran el carácter y la manera de ser de un pueblo; destacó así que en Tarija son netamente religiosas y mantienen una tradición diferente a las distintas fiestas celebradas en otros lugares con la misma connotación.

 “Esa religiosidad profunda y sencilla es característica de Tarija y está marcada precisamente por elementos culturales que hacen que la gente sea amble, religiosa, abierta y generosa”, destacó Del Río.

Una identidad chapaca de
extrema devoción

Sobre este tema se consultó a Aguilera Fierro ¿en qué medida estas fiestas construyen la identidad del pueblo tarijeño? y éste señaló que Tarija es muy “sui generis” en ese aspecto de la identidad religiosa. Añadió que el hombre chapaco y la chapaca si bien son alegres y extrovertidos, también son sumamente respetuosos de la religión.

“No existen challas, ni ritos bailables como se hacen en otros santuarios. Urkupiña es algo majestuoso”, explica el escritor y añade que todo Cochabamba se mueve por esa festividad, con baile y alcohol, en cambio resaltó que en Chaguaya no ocurre aquello debido a que éste es un acto de fe y devoción y es el único lugar donde la gente se hace pisar con la virgen. “Es el único lugar en Sudamérica o tal vez en el mundo que sucede eso, no se conoce otro lugar en el que se haga ese tipo de ritual, por lo menos los sacerdotes que han regentado Chaguaya o los obispos no conocían que existía otra tradición similar”, explica.

El escritor agrega que cuando escribió su libro “Chaguaya historia y leyenda” no se conocía que había esa costumbre. Cuenta que al inicio la pisada era con la propia virgen patrona, después se dispuso otra virgen que reemplaza a la patrona en las procesiones y rituales y otra que la reemplaza en la pisada.

El día en que se trató de implementar danzas en Chaguaya

El año 1984 los primeros desplazados que llegaron a Tarija con motivo del 21060, trajeron sus propios rituales y costumbres. El 85 quisieron instaurar en Chaguaya bailes que ejercitaban y que los daban a conocer públicamente.

En esa época estaba de concejal René Aguilera Fierro y Edmundo Ávila, quienes escucharon aquello y por la trayectoria que poseían de “defender las  tradiciones chapacas”, se opusieron tenazmente a que se practique este tipo de expresión cultural.

De esa manera, y para evitar confrontaciones se prohibió el intento. “Había mucha gente que nos seguía y otra que apoyaba. Fue un movimiento bastante fuerte que evitó que aquello sucediera”, explicó Aguilera Fierro. Fue así que nunca más se intentó poner en práctica esa clase de expresiones de danza en Chaguaya y hasta ahora se mantiene prácticamente la parte esencial del ritual tarijeño.

La historia de la festividad y su evolución

Aguilera Fierro señala que Chaguaya como población ya aparece desde Luis de Fuentes y Vargas; el nombre vendría de la palabra chaguar cuyo significado es ordeñar en quechua. De esta manera, asegura que casi la mayoría de la toponimia de Tarija es quechua o aymara, con la salvedad de que en la parte oriental de Tarija sería guaraní.

Las crónicas cuentan que Luis de Fuentes mandaba tropas para proteger la zona y combatir a los chiriguanos que salían de las salinas al Valle de La Concepción. De la llegada de la virgen como tal no se tiene una referencia exacta, se dice que apareció sobre el molle o un churqui y que unos campesinos retornando de sus faenas vieron una luz, se acercaron curiosos y vieron la virgen, inmediatamente se arrodillaron, fueron a avisar a la gente y se la llevaron al pueblo.

Al día siguiente volvieron, se fueron a buscar  a la virgen al molle y ahí estaba la virgen. Le rindieron culto, la volvieron a llevar al pueblo, le hicieron misa, rezos y oraciones y en pocas horas  la virgen volvió a aparecer en el molle. De esta manera comprendieron que la virgen no quería moverse de ese lugar y construyeron la primera ermita.

Pasado el tiempo los milagros que hacia la virgen atrajeron a más gente, los fieles iban desde Tarija a pie a pedirle ayuda, según Aguilera Fierro, esto sucedió desde el año 1600,  siglo XVII. Sin embargo, la virgen no se hizo tan celebre hasta finales de 1600. La historia muestra a padres que regentaron la capilla y el santuario de Chaguaya desde 1700, “eso nos da una pauta de la leyenda, por las capillas y el santuario”, asegura Aguilera Fierro y añade que posteriormente se  construyó el actual santuario.

El camino al Santuario

Los habitantes de la ciudad de Tarija y de todas las provincias y localidades aledañas, peregrinan al santuario de la “Mamita de Chaguaya”. Una larga columna de creyentes inician su caminata desde la ciudad de Tarija, pertrechados cada uno con una mochila o un bolso con provisiones, una frazada, ojotas o calzados livianos y una cantimplora llena de agua; dispuestos a enfrentar el largo recorrido de sesenta kilómetros.

El numeroso contingente de fieles llega al santuario a pie (tras una caminata que dura aproximadamente 12 horas) por una ruta de peregrinación que atraviesa los valles, valles que en esta época (invierno) se tornan secos y el clima es frío. Otro gran número de fieles llega en vehículos, tanto públicos como privados.

La celebración atrae a miles de personas. Existe un camino principal desde San Bernardo de Tarija y es el que transcurre por la siguiente ruta: el Puente Peregrino en la ciudad de Tarija; luego por la quebrada (valle estrecho y fragoso) llamada El Ahorcadero antes de llegar a Tolomosa Grande luego a Padcaya, Pampa Redonda (donde se hacía etapa) , El Tunal (donde se pernoctaba), luego se vadea el río Desemboque (al cual, acorde a la tradición, debe pasársele con los pies en sus aguas), Juntas, El Mollar, luego, tras pasar el río Camacho se arriba por fin al santuario de la Virgen de Chaguaya.
Como es la característica del buen chapaco, fiel, devoto, una vez que ha llegado a los pies de su madrecita, asiste a misa, acompaña la procesión que camina al son de la “caña”; luego recibe la tradicional “pisada” de la Virgen.

En el pueblo se puede degustar comidas y bebidas típicas como el jugo de caña, o las tradicionales chirriadas (especie de tortillas de maíz) o los tamales y el chancho al horno.
Los fieles, una vez recibida la bendición de la Mamita de Chaguaya, retornan a sus hogares fortalecidos, prometiéndole retornar para el año siguiente.

Datos importantes

- Atención médica. Los grupos voluntarios que estarán en cada una de las paradas son el SAR del Sur, Cruz Roja, Cruz Azul y Grupo de Apoyo Civil a la Policía (Gacip), dispondrán de 60 personas aproximadamente.

- Control de alimentos. En cuanto al control de los alimentos y ordenamiento de los vendedores y comerciantes, la Guardia Municipal dispondrá 22 uniformados

- Misas. Las misas programadas inician desde las 05.00, luego a las 07.00 y a las 10.00. El sábado 22 de agosto se tendrá comunión a las 09.00 y 10.30 y el domingo  23 a las 09.00.

El País

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