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Encarcelan a hombre que sedó y enterró viva a su ex concubina

El abogado de la familia de la víctima manifestó que el autor del hecho le dio una sobredosis de diazepam (sedante) a Zulma Basilio Colque, con lo que ella ingresó en coma, y estando aún con vida, fue enterrada.  

El juez determinó darle detención preventiva al imputado, así como a la actual pareja del mismo, quien presuntamente fue cómplice del asesinato de la mujer desaparecida el 6 de septiembre.

Encarcelan a hombre que sedó y enterró viva a su ex concubina

En la audiencia de medidas cautelares realizada ayer, el juez Segundo Cautelar en lo Penal, Luis Esteban Ortiz, determinó darles detención preventiva en el penal de Morros Blancos para José Luis Martínez Ahuanta (34) y Liz Aramayo Mamani (19), quien son los presunto autores del asesinato de Zulma Basilio Colque (30).
Ortiz tomó la decisión luego de valorar las intervenciones de la fiscal Phamela Obando y de los abogados de la familia de la víctima y de los imputados.

Audiencia
La audiencia comenzó con retraso debido a que el juez refirió que fue notificado a última hora.
El acto comenzó con el desglose cronológico de la investigación, que inició desde la denuncia de presunto rapto hasta el momento del hallazgo del cadáver, según información proporcionada a la fiscal por efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) y grupo Delta.
Mientras se desarrollaba la misma, familiares y amigos de la víctima protestaban mostrando fotografías de la fallecida y exhibiendo pancartas escritas con frases como: “Asesino mata a la madre de su hija sin piedad”,  “Pena máxima para asesino de Zulma”.
Tras conocer el resultado de la audiencia, algunas personas que estaban afuera del Tribunal Departamental de Justicia corrían de un lado a otro en el intento de ver de frente al imputado.

Los hechos
El 6 de septiembre, Zulma Basilio salió de su casa a las cinco de la madrugada y se encontró con su ex pareja, quien de lunes a viernes la llevaba a su trabajo, pero ese día, ella olvidó su celular, por lo que le pidió a Martínez que regrese a la habitación y se lo traiga. “Ese momento el ahora imputado abre el teléfono celular y lee unos mensajes de texto, en los que se enteraría que la mujer estaba con una nueva relación”, explicó la fiscal.
Entre el 4 y 5 de septiembre, Martínez y Aramayo pidieron al padre de ella las llaves de una casa ubicada en el barrio Che Guevara, con la excusa de que querían plantar algunos frutales. En su declaración, el padre de Aramayo dijo que le pareció extraño esto, porque ellos nunca antes se interesaron en ir a ese lugar.
Algunos compañeros de Zulma declararon que el 6 de septiembre ella estaba feliz porque Martínez la había invitado a salir juntos, por lo que éste llegó a las nueve de la mañana y la recogió en su motorizado.
A las once de la mañana de ese día, la familia de Zulma empieza a preocuparse porque ella no llegaba a casa, ya que llamaban a su celular y éste estaba apagado.
El 8 de septiembre, los familiares de Zulma sientan la denuncia de desaparición en la Felcc y tras enterarse que dos días antes ella estaba con Martínez, amplían la denuncia a presunto rapto.
El 19 de septiembre, la Policía realiza varios allanamientos y encuentra el vehículo del sospechoso, por lo que lo aprehenden, y horas después capturan a la actual pareja de éste.
El 20 de septiembre se realiza el allanamiento de la casa del padre de Aramayo ubicada en el barrio Che Guevara, donde un investigador observa tierra removida y en una de las habitaciones encuentra una barreta y una pala.
Ante la sospecha, el investigador convoca a funcionarios de laboratorio, quienes empiezan a excavar y sienten un olor nauseabundo, hasta que finalmente encuentran el cuerpo de Zulma a un metro y medio de profundidad, envuelto en una sábana.
El médico forense, Dulfredo Ozuna, revisa el cadáver e indica que la data de muerte es de diez a catorce días.

Hipótesis
Franz Carlos Gutiérrez, abogado de la familia de la víctima, expuso que antes del asesinato, Zulma fue sedada con una sobredosis del sedante diazepam, lo que la llevó a un coma, y seguidamente la envolvieron en una sábana y fue enterrada estando aún con vida, por lo que falleció asfixiada a causa de la obstrucción de las vías respiratorias.
Gutiérrez agregó que el diazepam es un medicamente de venta restringida, porque está en la lista de sustancias controladas, “lo que pone en evidencia que todo fue planificado, así como también hubo ayuda de parte de Aramayo”.
Defensores de imputados
El abogado del principal imputado pidió medidas sustitutivas a la detención preventiva, para lo que explicó que su defendido es trabajador de una empresa de productos lácteos, además que tiene hijos y que sus padres poseen un domicilio propio.
El defensor de Aramayo aseguró que su defendida no tiene nada que ver con el caso, ya que a ella “no le afectaría ni beneficiaría en nada que la mujer (Zulma) esté con vida, además que no la conocía”.
La imputada dijo que no estuvo presente en el momento del hecho y que ese día se encontró con Martínez en la noche del domingo. “Ese día él me dijo que le acompañe a comprar plantitas, pero no fui con él, y después recibí una llamada de él, en el Día del Peatón, me decía que estaba plantando ya las plantitas en mi casa y recuerdo que me recogió pasadas las ocho de la noche. Yo estaba en mi puesto de venta todo el día en el mercado del barrio Fátima, esperándolo para que me ayude”, declaró.

Identidad
Un tío de la víctima dijo que se enteraron que el nombre de Martínez es Joel, y no José Luis, como siempre él les había dicho. “Cómo nos han engañado este asesino, durante los cinco años que estuvo con mi sobrina lo conocíamos como José Luis y ahora nos enteramos que no se llama así; este tipo, seguro que debe tener antecedentes”, manifestó.

El País

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