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Joven ve en sueños y despierto a su amigo que falleció atropellado

“Creo que los muertos mueren definitivamente cuando ya nadie los recuerda. En cierta forma viven mientras alguien los tenga en la memoria. Sus acciones, sus palabras, sus ideas siguen influyendo en quienes los recuerdan”, dijo Pablo (nombre ficticio), cuando indica que continúa viendo en sus sueños y a veces despierto a su amigo Daniel, quien falleció en octubre de 2012.
Joven ve en sueños y despierto a su amigo que falleció atropellado
Mi amigo murió en un accidente automovilístico en octubre del año 2012, y su desaparición queda aún en la memoria de quienes lo conocieron. “Hace tres días aún estuvo jugando a la pelota conmigo, no sé si es verdad o lo soñé”, indicó Pablo y agregó que se siente alegre y a la vez preocupado por lo que está pasando.

“Fue un accidente trágico para mí, él estaba conmigo caminando por la calle, estábamos yendo a los juegos electrónicos, ‘vicio’ como lo conocemos en Tarija, y de repente apareció un automóvil, y como es el destino, sólo se lo llevó por delante a él y a mí ni me tocó, mi amigo murió al instante, lo supe porque corrí para auxiliarle y ya no respiraba, luego se supo que el conductor estaba borracho, sin embargo, aún lo sigo recordando y a veces hablo con él”, dijo.

Asimismo, indicó que aquellas personas que lo conocieron dejaron de hablar de él por delicadeza para con los vivos. “Yo conviví mucho años con él, me llevaba con dos años de edad y mucha gente pensó alguna vez que éramos hermanos, a pesar de eso, puedo decir que él fue mi mentor, me enseñó muchísimas cosas, fue el hermano mayor que no tuve y en quien siempre pude confiar”, añadió Pablo, con llanto en los ojos al recordar lo trágico que fue el accidente.

Además, dijo que quiso borrar de sus memorias ese día tan desdichado para él, porque considera que inevitablemente su desaparición fue también su culpa porque no pudo ver el auto que le atropelló, porque luego de caminar con él en la calle en un segundo su mente se perdió en lo más profundo de sus pensamientos. “Toda la gente hecha la culpa al conductor de la movilidad, sin embargo. nadie sabe que yo fui el que fue a la casa de mi amigo a sacarle para ir a jugar, por ello creo que también fue mi culpa”, dijo.

Pablo contó que una noche soñó con Daniel, después que había fallecido, y fue ahí donde comenzó a verlo en varias ocasiones, tanto de dormido como despierto en la calle caminando junto a él. “En mi sueño le vi, estábamos en un lugar lleno de gente y era como una terminal de autobuses, me sorprendí de verlo, le pregunté ¿cómo estás?, ¿dónde estás?, ¿estás bien?, no me contestó, sólo me miró a los ojos con una sonrisa enigmática, luego se alejó y se perdió entre la multitud, yo seguí preguntando, pero la gente me estorbó para seguirlo; a pesar de mis esfuerzos por alcanzarlo estaba yo como inmovilizado. Cuando pude moverme, desperté. En la obscuridad recordé la antigua creencia según la cual los muertos nos visitan en sueños cuando quieren decirnos algo. ¿Qué me querría decir?, me dije. La única respuesta que se me ocurrió fue el anuncio de mi propia muerte”.

Visité a varios curanderos, parapsicólogos, sin embargo, nadie me dice qué es lo que está pasando, hasta donde llegaré, dijo Pablo al indicar que sus padres están sufriendo al ver lo que le sucede.
“Yo sé que voy a salir adelante, pero no sé si quiero dejar de verlo, era mi mejor amigo y no quiero borrar de mi mente eso, aunque a veces me asuste, pero sí agradezco a las personas que me están ayudando para seguir”, finalizó.


El País

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